lunes, 13 de julio de 2009

Capítulo 5 parte 2

El primer día de instituto (parte 3)

¿Cómo era posible? ¿Se pueden leer las miradas?


Noté algunas miradas que se clavaban en mi ser. Como cuchillos. Sentía una presión enorme, y no me atrevía a levantar la vista de la mesa. Pero después de cinco minutos cuando el profesor Benjamin comenzó a exponer su discurso de bienvenida esa sensación desapareció. Entonces fue cuando por fin pude levantar la mirada para observar lo que me rodeaba. Toda la clase estaba atenta a lo que el profesor decía. Pero pude ver como un chico de la primera fila estaba levemente girado hacía mí, con su mirada clavada en la mía. Y por muy extraño que parezca, no podía esquivar aquella mirada tan profunda. Era como si me hiciera sentir bien.
Nos pasamos como un cuarto de hora mirándonos, como si nos conociéramos de toda la vida, como si conectáramos, como si no fuéramos unos desconocidos. Su pelo era negro, y bastante picado. Su piel era de color claro y tersa, sus labios parecían sacados de una película y sus ojos, como ya he dicho. Totalmente profundos. De repente, aquella situación me asustó totalmente. Y volví en sí, después de haber penetrado en su mirada. Me sentía extraña. ¿Por qué me mirará de aquella manera ese chico? ¿Tendré algo en la cara?
No encontraba ninguna respuesta a aquellas preguntas.
- Bien chicos, de nuevo bienvenidos al nuevo curso. Ya me conocen, y seguro que lo pasaremos muy bien. Será el último año de la eso. Y por esa simple razón tendrá que ser inolvidable. Pero no les voy a mentir chicos, va a ser un curso duro. Así que les deseo mucha suerte.Oscar, ¿tienes algo que objetar? – No puede ser…se refería a él, a el chico de miradas profundas

- Ehm…No, profe. Mucha suerte también a usted. – dijo con un tono burlón, y enseguida se escuchó una avalancha de risas por lo que había dicho.
- Que gracioso. Bueno, te aviso desde ahora que no me gustaría tener problemas contigo Oscar. Espero que nos llevemos bien.
- Claro, profesor. Como no. Como puede pensar eso de mí. – Dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
- Bueno, esta bien. Espero no tener que pensarlo. En fin, chicos, mucha suerte a todos. Ahora podéis bajar a los patios para charlar. Luego os podéis ir. Mañana comenzaremos. Intentad ir consiguiendo los libros, para empezar con ellos lo antes posible. Hasta mañana.
Todos se levantaron más tranquilos de lo que hubiera imaginado. Solo quedaba Oscar, El profesor y yo. Quería hablar con el profesor, pero supongo que una presencia lo interrumpía. Pero eso, no me impidió dirigirme al profesor y terminar de presentarme, por decirlo de alguna manera.
- Profesor…eh…yo intentaré conseguir los libros para mañana. Y mucho gusto.
- Igualmente, por los libros no te preocupes. Bueno… ¿Te ha gustado esto?
- Bueno…es diferente a Detroit – reí
- Si, bueno… coincido contigo. Pero yo espero que consigas adaptarte a la perfección.
- Muchas gracias. – concurrí pensando que se iba a quedar hablando con Oscar. Pero no ocurrió así. Y cuando me fui a dar cuenta. Estaba yo sola en la clase, con “el chico de miradas profundas”

No quise pronunciar palabra. Le sonreí, y me dispuse a salir de la clase. Cuando escuché un voz.
- Espera – hice una pausa a mi acción de caminar, y me di la vuelta. Se levantó de su silla, y se acercó a mí.
- Así que tu…eres la chica nueva – dijo de nuevo con un tono de vacilón
- Mmm…sí. Lo has adivinado tu solo. – intenté imitar su forma de hablar, pero no me salió.
- No finjas ser quien no eres, no te pega ese tono. A mi si. Eres muy dulce para eso. – entonces su mirada se hizo más profunda.
- ¿Y tu acaso sabes cómo soy? – pregunté con cara interesante.
- Bueno…cuando me mirastes lo dijiste todo. – me quedé parada y no sabía que contestarle, pero el rompió aquel silencio.
- ¿No lo crees?
- No lo creo…no sabes nada de mi vida, me acabas de conocer. Y tu no dijistes nada con tu mirada.
- Eso es porque tú no sabes leer las miradas – dijo burlesco como si se las supiera todas, cosa que me molesto demasiado. Y quizás en ese momento, sin querer lo habré mirado con una de mis miradas asesinas que llevaba practicando durante años.
- Bueno, chica nueva. Ya nos veremos – entonces desapareció y el sonido de sus pasos fue desapareciendo.


6 comentarios:

Swe ( Oh Dulce Odio... ) dijo...

me encantooooo!! :D!

- Mmm…sí. Lo has adivinado tu solo. – intenté imitar su forma de hablar, pero no me salió.

xDDDD ^^! (L)

**Marta** dijo...

(L)(L) me gusta muuuucho y óscar tambien debe de ocultar muchas cosas interesantes (L)(L)

bailarina dijo...

Cuantos xicos!! Oscar, el de la bici, el de detroit!! con cual te qedaras??mmmm escribe prontooo!! se ace interesanteee, como siempre!!

Mary dijo...

WOOOA da como cosa misteriosa ese chico...
pero como que me gusto el profe xD
emmm el profeeee oscar y charlieeee :P xD

ღ_Ěммэ†tά_ღ dijo...

ke xulooo!!
me a encantado este capituloo!!!
=D esta emocionanteee hahahha
Oscar me a gustado muxo! xD heheh

escribe pronto por favoorr hahah
cuidateee ^.^

Alice... dijo...

Oscar?
Charlie?
O el de la bicicleta...??
Pobre Sarah, pero me encantó el capítulo. Oscar es muy pagado de si mismo.
ME ENCANTA...
y la pobre de Sarah tratando de seguirle la corriente y no le salió.

-Mmm…sí. Lo has adivinado tu solo –intenté imitar su forma de hablar, pero no me salió.

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